Última actualización: 23 de septiembre de 2026 · versión 2026-09-23b
Has pedido cita —o estás a punto— en un salón que usa Agendlook para su agenda. Esta página explica qué pasa con tu nombre y tu teléfono, quién responde de ellos y cómo pedir que se borren.
El salón donde has pedido cita. Es quien decide a quién da hora, qué apunta de ti y cuánto tiempo lo guarda, así que es el responsable de tus datos. Su nombre, su dirección y su teléfono están en su propia página, la misma desde la que has pedido la cita.
Agendlook es el encargado del tratamiento: ponemos el programa donde vive su agenda y tratamos tus datos por cuenta suya, siguiendo sus instrucciones. No decidimos nada sobre ellos y no los usamos para nada nuestro.
| Dato | Para qué | Base legal |
|---|---|---|
| Tu nombre y tu teléfono | Saber de quién es la cita y poder avisarte si pasa algo | Ejecución del contrato (art. 6.1.b RGPD) |
| Tu correo (opcional) | Mandarte la confirmación, el recordatorio y el enlace para cancelar | Ejecución del contrato (art. 6.1.b RGPD) |
| La cita: qué servicio, con quién y cuándo | Que el salón pueda organizarse y no dar dos veces la misma hora | Ejecución del contrato (art. 6.1.b RGPD) |
| Tu historial de citas en ese salón | Que sepan lo que te has hecho antes sin tener que preguntártelo | Interés legítimo del salón (art. 6.1.f RGPD) |
Y ya está. No guardamos tu dirección, ni tu DNI, ni tu fecha de nacimiento, ni datos de pago —en el salón pagas tú allí, no por aquí—. Tampoco guardamos tu IP ni qué navegador usas.
El nombre y el teléfono hacen falta para darte la cita: sin ellos el salón no sabe de quién es la hora ni cómo avisarte si pasa algo. El correo es opcional, y lo único que pasa si no lo dejas es que no recibes los avisos por escrito — el salón te llama.
Tu ficha tiene un espacio libre donde el salón escribe lo que necesita recordar. A veces eso es una preferencia —«el tinte, media hora»— y a veces es algo que necesita saber para no hacerte daño: una alergia, un tratamiento, un embarazo.
Lo decide el salón, que para eso es el responsable. Mientras siga usando Agendlook, tu ficha y tu historial siguen ahí — que es lo que hace que no tengas que contarle otra vez lo de la última vez.
Si el salón deja de usar Agendlook, sus datos se van con él y desaparecen de nuestros servidores, los tuyos incluidos. Y si le pides que borre tu ficha, se borra con todo su historial.
Ningún otro salón. Cada salón ve solo a sus clientas: está separado en la propia base de datos, no por un filtro que alguien pueda olvidarse de poner.
Y no vendemos tus datos, ni los cedemos, ni te mandamos publicidad — ni nuestra, ni de nadie. Por debajo trabajan por cuenta nuestra los mismos tres proveedores que sostienen todo Agendlook:
| Proveedor | Qué hace | Dónde |
|---|---|---|
| Supabase | Base de datos donde vive la agenda del salón | Irlanda — UE |
| Vercel | Aloja la página del salón y recibe tu reserva | París — UE |
| Resend | Manda los correos: confirmación, recordatorio y cancelación | Irlanda — UE |
No hay transferencias internacionales: los tres tratan tus datos dentro del Espacio Económico Europeo.
Solo si dejaste tu correo, y solo estos tres:
Ninguno es publicidad y no hay más. Si no dejaste correo no recibes nada: en ese caso el salón te llama por teléfono.
En la pantalla de confirmación y en el correo tienes un enlace para cancelar. Te pregunta si estás segura antes de hacer nada, así que abrirlo por error no cancela — hay que confirmarlo. Al cancelar, esa hora vuelve a quedar libre y el salón se entera.
Si no tienes el enlace a mano, llama al salón. Cancelar es gratis y cuanto antes avises, mejor para quien esté esperando esa hora.
Puedes pedir acceder a tus datos, rectificarlos, borrarlos, limitarlos, oponerte al tratamiento y llevártelos a otro sitio. Pídeselo al salón, que es el responsable; nosotros le damos las herramientas para atenderte y le ayudamos si hace falta. El plazo legal es de un mes, prorrogable si la petición es compleja.
Si crees que no te han atendido bien, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos.
La página donde pides cita no usa cookies. Ni propias, ni de terceros, ni píxeles, ni analítica, ni mapas incrustados. Por eso no verás ningún banner: no hay nada que consentir. Los correos no llevan píxel de apertura: no sabemos si los abres.
Si tienes menos de 14 años, que pida la cita tu padre, tu madre o quien te cuide (art. 7 de la LOPDGDD).
Ninguna medida es infalible. Si hubiera una brecha con riesgo para tus derechos, se comunicaría a quien corresponde, como exigen los arts. 33 y 34 del RGPD.